esas palabras sin sentido que saltan a las 3 de la mañana

Amigos de por vida

Dicen que los primos son los primeros amigos en tu vida. Son los primeros amigos de tu niñez y nadie más que ellos pueden entender lo loco de tu familia.

Crecí en una familia particularmente grande (mi papá tiene 11 hermanos y cada uno tiene entre 1 y 3 hijos así que échenle la cuenta) además, todos en la misma zona (la comarca para los cuates) en ese condominio se bailaba al son que tocaba la abuela y todos los días era como estar de vacaciones.

Algunos iban al mismo cole así que el cotorreo empezaba desde temprano. Yo no iba al mismo lugar así que para mi, el regreso era el divertido. A los primos grandes les tocaba recoger a los peques y el camino era pachangueo puro.

Mi primer encuentro con el rock en español fue en ese trayecto del cole a la casa con Los Playeros y su “no voy a mover un dedo” o Neón con “pa pa reo pa pa uh ereo” de “juegos de amor” que  sonaban una y otra vez en la radio. Las cantábamos a todo pulmón y mi primo Roberto a veces les cambiaba la letra según lo que le habíamos platicado del día de escuela. Como Cristina y yo íbamos al colegio más fresa pues se prestaba para que nos molestaran y Roberto tenía cada ocurrencia que cumplía su cometido. No pasaba de “ay ya, vas a ver” carita de puchero acto seguido de guerra de cosquillas y a seguir cantando. Como toda niña iba a clases de ballet y mi sueño era ir a Rusia y bailar en el Bolshoi de ahí el apodo de paredowski o petrushka. Ese ahora famoso bullying yo lo tuve con los primos grandes y a mi me tocó molestar a los pequeños. Nada que nos marcara de por vida bueno, los apodos siguen.

La hora de la comida era la menos divertida porque cada quien comía en su casa así que nos atragantábamos la sopa y el platillo del día con tal de salir corriendo a jugar y ver a todos de nuevo. Lo mismo pasaba cuando tocaba hacer tarea lo bueno es que de vez en cuando utilizábamos la palapa y ahí todos juntos nos poníamos a hacer los deberes escolares y hasta nos ayudábamos. Como olvidar las lecciones matemáticas de Pacho que hasta la fecha sigue diciendo “Ay paredowski si es bien fácil”.

La típica palomilla de infancia era 100% familiar. Tuvimos la fortuna de no tener que salir a la calle para jugar y es que con sólo abrir la puerta de casa, teníamos a nuestra disposición un jardín gigantesco lleno de árboles frutales algunas palmeras y plantas de diversos tipos que se convertían en mil y un formas dependiendo de lo que la imaginación díctase, una cancha que se adaptaba según el deporte de moda -fut, basket, volley, tenis, hockey sobre ruedas, beis, kickball etc. y la alberca que era el agasajo total menos cuando los mayores no nos dejaban nadar porque debíamos dejar pasar al menos 2 horas después de comer.

Los fines de semana eran extremadamente emocionantes. Comíamos juntos y hasta se hacían grupitos; los que jugaban fútbol, las chicas que sacaban la manualidad en turno para que la abuela la revísase, los más peques que jugábamos donde el chayote de la abuela que había crecido a tal grado que la forma era una especie de cueva y servía perfecto para jugar a la casita, mi papá siempre bajo un árbol tocando la guitarra y cantando su última composición seguida por las de toda la vida y el típico invitado que se sentía más cómodo con nuestra familia que con la suya… UFF! que tiempos aquellos. Nuestros fines de semana siempre eran así a menos que alguien organizara una excursión para explorar algún pueblo, gruta, monte, balneario, etc.

Me tocó ser la grande de mi palomilla (habiendo tantos primos y de diferentes edades nos dividíamos de acuerdo a la edad) éramos 4 niñas y 1 niño. A la más chiquita le llevaba 5 años y a la que sigue de mi sólo 1 así que por la edad teníamos los mismos gustos, los mismos miedos incluso hasta la misma talla de ropa. Aquí el que sufría era Luis Felipe y es que siendo el único niño le tocó jugar a las barbies, a la casita, y demás monerías de niñas aunque siempre terminábamos pateando algún balón supongo para equilibrar el asunto.

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Fuimos los más peques de la familia y como niños nos divertíamos con cualquier cosa inclusive haciendo lo que los grandes hacían. Eso sí, siempre afuera, ver la TV nunca fue opción. Alguna ocasión una de mis tías quiso meterse a la política y el condominio se convirtió en casa de campaña a la que nombraron “La Fórmula”. Nosotros no nos quedamos atrás e hicimos “la formulita” con votaciones y toda la cosa; nuestra sede, la casa de muñecas que mi prima Gaby tenía en su jardín. Mi tía perdió, el pueblo aún no estaba preparado para una líder femenina pero nuestra campaña fue un éxito y Gaby ganó de calle con 4 votos a favor.

A pesar de ser tantos no tengo en mi memoria peleas, envidias o malas ondas esto en ninguna de las palomillas y ni siquiera con los mayores. Había los que éramos hijos únicos y estábamos mil veces más consentidos que los que compartían a los papás entre 3, unos eran más molestosos que otros, otros más chillones que otros y así cada cabeza diferente pero al final siempre ganaba el seguir jugando y seguir estando juntos sin importar que.

No puedo imaginar una niñez más divertida porque la que me tocó lo fue y aunque pasen los años y lleguen nuevas generaciones y ahora la familia sea el doble de grande, siempre recordaré esa comarca en la que la abuela movía la batuta y mi palomilla era la de los peques.

Dicen por ahí que la amistad nace cuando las personas encuentran inquietudes comunes. Con mi familia siempre hay una inquietud en común y desde que estábamos pequeños hasta ahora que “somos grandes” a pesar de cambios de domicilio, ausencias, pérdidas, uniones, separaciones, nacimientos, etc. La familia es y estará más unida que nunca, y mis primos siempre serán esos primeros mejores amigos; mis amigos de por vida. 

 

firma alanis ok

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6 Comments

  1. roberto's Gravatar roberto
    Apr 23, 2013    

    Pufff…!! Petrus me regresaste cañón!!! Tienes toda la razón. Un Abrazo. Te quiero.

  2. Almendra Alanís's Gravatar Almendra Alanís
    Apr 23, 2013    

    Gracias…!!! Por harcerme recordar lo afortunada que soy de tener una familia Alanís.

  3. Cristina Ocampo's Gravatar Cristina Ocampo
    Apr 24, 2013    

    sin palabras… solo recuerdos y la niñez más sana y feliz que pude tener… cuando tengas hijos primis valorarás aún más esos momentos y esa burbujita familiar donde crecimos con toda la inocencia, imaginación y alegría que todo niño debe tener y que los adultos con nuestras cosas y el mundo tan agitado y violento que estamos viviendo se las estamos quitando… Doy gracias a Dios por permitirme nacer en esta familia de la que siempre me sentire orgullosa y será lo único que podré dejarle a mi hija cuando me vaya de este mundo, los quiero!!!!… besos a todos!

  4. jose manuel's Gravatar jose manuel
    Apr 24, 2013    

    ANDREA: Eres como todos los que nos forjamos ahi un gran ser humano con la facilidad que ahora te da la palabra escrita, le debemos mucho a mi Abue por la familia que construyo¡¡¡ gracias por recordarnos de donde venimos¡¡¡ un abrazo¡ y ahora a nosotros nos corresponde mantenerlo y se conserve para siempre¡¡

  5. Nath's Gravatar Nath
    Apr 25, 2013    

    Ya lo leí como tres veces y no me canso de hacerlo, te juro viaje cañón en el tiempo, que increíble infancia puedo decir que yo también la tuve así, cuando no existía tanta distracción tecnológica gracias a dios!

    Pero también gracias a dios existe y podemos leerte bonus, así te sentimos más cerca, gracias por escribir! 😉

  6. Adriana Gutierrez's Gravatar Adriana Gutierrez
    Apr 30, 2013    

    GRACIAS PRIMIS POR RECORDARNOS LO QUE SOMOS , Y POR DEJAR UN LEGADO EN LA WEB, PARA QUE NUESTROS HIJOS NO SE OLVIDEN NUNCA QUIENES SON Y DE DONDE VIENE. TE QUIERO UN CH…..

  1. Ni rusa ni bailarina | andrealanis on Oct 2, 2013 at 4:52 pm

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